martes, 8 de noviembre de 2011

LA SEMANA SANTA

Semana Santa en Popayán

Archivo:El cachorro popayan 2009.jpg

Conocida como la mejor semana Santa del mundo y reconocida mundialmente como la Jerusalén de América la ciudad de Popayán ofrece al mundo la tradición más antigua de América Latina y su mayor atractivo Turístico y Religioso. Aquí una reseña histórica de sus inicios y desarrollo hasta el día de hoy; Con la conquista española llegó la evangelización y con ella las fiestas religiosas en honor a los santos de la Iglesia. Esta labor se comenzó de inmediato. Según el presbítero e historiador Manuel A. Bueno, la primera vez que se dio culto a Dios fue el 15 de agosto de 1.537, día de La Asunción, a pocos meses de la fundación de Popayán, en una capilla pajiza, cuya ubicación exacta se desconoce, pero se cree que se levantó en el sector de Tulcán, en donde los ibéricos encontraron una pequeña población indígena, a la que sacaron de sus viviendas para asentarse allí. Acerca del sitio en donde se efectuó la fundación de la ciudad y se comenzó a poblar, hay versiones distintas. Unos historiadores señalan que fue en las faldas del Cerro de La Eme o de las Tres Cruces. Otros en cambio, sostienen que fue en la plaza principal, luego llamada Parque Francisco José de Caldas, en homenaje a este eminente botánico, astrónomo y mártir de la independencia.

La imposición de la religión católica fue el propósito primordial de los conquistadores, que llegaron acompañados de sacerdotes evangelizadores. Cada poblado fundado se consagraba a un santo patrono. En torno a esas celebraciones congregaban a los nativos, en quienes se inculcaba la fe religiosa. Una de las expresiones de esa devoción eran las procesiones presididas por el clero. Refiriéndose al origen de esos desfiles sacros, el historiador José María Arboleda Llorente anota en sus escritos que éstos eran la reproducción de los tradicionales de Europa en la Edad Media y particularmente de España. El mismo autor añade que la piedad familiar de algunos de los vecinos dotaba de nuevas imágenes a la iglesia del lugar, y en la celebración de la fiesta patronal era la procesión a lo largo de las vías públicas parte integrante de la ceremonia religiosa. A medida que la población crecía en importancia y riqueza, ganaba en solemnidad el culto religioso. A través de los años y de las generaciones, con la erección de nuevos templos, capillas y oratorios, se conmemoraban con pompa esas manifestaciones religiosas. Sobre el inicio de las procesiones de Semana Santa de Popayán, que son la expresión popular más antigua de Colombia, no se puede hablar de una fecha exacta. Sin embargo, de los relatos históricos se colige que se iniciaron a los pocos años de fundada la ciudad. Al parecer su origen se remonta a 1.556. Esta celebración se fue convirtiendo en el principal elemento de socialización de los pobladores. Durante casi cinco siglos los payaneses han llevado en hombros una tradición basada en valores familiares y en el sentido de pertenencia a una comunidad. José María Vergara y Vergara, en su descripción de las Procesiones de Popayán en 1.857, decía... "El pueblo cristiano se prepara para asistir a los oficios y deja a un lado todo negocio desde el Domingo de Ramos. El lunes, por lo tanto, no está ausente nadie de su casa cuando llega el Anima Sola a entregar una papeleta y las ceras..."

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